En uno de nuestros proyectos de seguridad industrial, realizado para un almacén frigorífico de nueva construcción, nos enfrentamos al reto de proteger elementos clave de la infraestructura expuestos a posibles daños. El intenso tráfico de carretillas elevadoras y carros de transporte manual requería soluciones que no sólo protegieran las zonas críticas de las instalaciones, sino que también fueran resistentes a condiciones extremas: temperaturas que alcanzaban hasta -40 °C.
El alcance del proyecto incluía la protección de elementos como puertas de entrada, muelles de carga, equipos sanitarios y muros en zonas de producción y almacenes. Además, las soluciones debían cumplir los elevados requisitos sanitarios aplicables en la industria alimentaria.
El proceso comenzó con una auditoría detallada del emplazamiento, que nos permitió identificar las zonas más expuestas a daños. La cooperación con el cliente fue crucial en todas las fases, desde el análisis de las necesidades hasta la aplicación de los productos adecuados. Nuestra tarea no sólo consistía en ofrecer una protección eficaz, sino también en diseñar una solución que fuera duradera, estética y funcional en el uso diario.
Para proteger la infraestructura, utilizamos bolardos protectores flexibles PA, barreras GB para peatones R2 y barreras de suelo GB. Los bolardos protectores PA se instalaron en puertas de entrada, muelles de carga y puertas utilizadas por vehículos y carros de transporte manual. También se colocaban cerca de aparatos sanitarios, como fregaderos, protegiéndolos de impactos accidentales.
A lo largo de las paredes expuestas al contacto con las horquillas de las carretillas elevadoras, instalamos barreras de protección flexibles Pedestrian R2 GB, así como barreras de suelo GB. Estas soluciones proporcionan una protección eficaz de las secciones inferiores de los muros contra los daños mecánicos.
Un aspecto importante de la implementación fue el uso de una línea de productos específica diseñada para funcionar a temperaturas extremadamente bajas. Incluso en entornos de almacenamiento en frío, estas soluciones conservan su flexibilidad y durabilidad, lo que significa que pueden soportar impactos sin agrietarse ni romperse. Los productos aplicados están hechos de materiales poliméricos de alta calidad, que también son resistentes a la corrosión y a otros daños mecánicos.
Las soluciones aplicadas aportaron una serie de ventajas. Garantizamos una protección eficaz de las infraestructuras, lo que permitió al cliente evitar costes relacionados con posibles reparaciones de compuertas, muelles o equipos sanitarios. Gracias a la correcta colocación de los elementos de protección, toda la instalación funciona como un sistema de seguridad coherente que minimiza el riesgo de daños durante las operaciones diarias.
Los materiales utilizados por Anter System en barreras protectoras y bolardos son fáciles de mantener limpios, lo que es esencial en la industria alimentaria. Cumplen los estrictos requisitos HACCP y de la FDA, lo que confirma su seguridad para el contacto con alimentos. Además, utilizamos soluciones de montaje interno durante la instalación, dedicadas a zonas que requieren los más altos niveles de higiene.
La ventaja clave de la solución implementada es su resistencia a las bajas temperaturas. Las barreras flexibles Anter System de la línea dedicada a entornos de muy baja temperatura conservan toda su funcionalidad a temperaturas de hasta -40 °C, lo que las convierte en una opción ideal para cámaras frigoríficas e instalaciones de congelación.
El proyecto de la cámara frigorífica es otro ejemplo de la aplicación eficaz de los sistemas de barrera protectora Anter System en condiciones especiales. La combinación de flexibilidad, durabilidad y estética garantizó que las barreras y bolardos de protección implantados cumplieran plenamente las expectativas del cliente. Gracias a una planificación cuidadosa, una selección adecuada de productos y una ejecución profesional, las instalaciones quedaron protegidas de forma integral, lo que aumentó la seguridad y redujo los posibles costes de reparación.