En las instalaciones de uno de nuestros clientes, hubo que cerrar varios muelles de carga por costosas reparaciones causadas durante la descarga de mercancías. Esto provocó una ralentización de las operaciones, retrasos en las entregas y pérdidas económicas. Además, se produjeron varias situaciones peligrosas en la zona cuando un operador de carretilla elevadora estuvo a punto de atropellar por accidente a un trabajador peatón.
Para mejorar la seguridad y minimizar las pérdidas, el cliente decidió instalar una doble barrera levadiza en el muelle. La zona se aseguró además con bolardos protectores. Desde entonces, el número y la gravedad de los daños se han reducido al mínimo, y ahora los empleados pueden trabajar en condiciones seguras.
A lo largo del muelle, se instalaron barreras a ambos lados para impedir que los peatones cruzaran directamente delante de las puertas. Los operarios de las carretillas elevadoras también pueden moverse con seguridad, sin riesgo de que los peatones se crucen inesperadamente en su camino.