La seguridad en el trabajo es una prioridad para todas las empresas, independientemente de su sector. Los empresarios deben crear condiciones que minimicen el riesgo de accidentes y protejan la salud de los trabajadores. Una de las herramientas más eficaces diseñadas para este fin es la evaluación de riesgos laborales. En el siguiente artículo te explicamos qué es, por qué merece la pena llevarla a cabo y qué beneficios aporta.
La evaluación de riesgos laborales es un proceso que consiste en identificar los peligros asociados al trabajo que se realiza. También incluye analizar y evaluar las consecuencias potenciales de estos peligros para la salud y la seguridad de los trabajadores.
El objetivo de la evaluación es determinar el nivel de riesgo de una tarea y un lugar de trabajo determinados, lo que permite aplicar las medidas preventivas adecuadas. Como resultado, la probabilidad de que se produzcan situaciones peligrosas se reduce al mínimo.
Es importante que la evaluación de riesgos abarque diversos aspectos de las operaciones de una empresa, como las condiciones de trabajo, las herramientas y la maquinaria utilizadas, así como los requisitos específicos de cada puesto de trabajo.
Si quieres saber más, consulta nuestros otros artículos y descubre cómo prevenir los accidentes laborales.
Mucha gente es consciente de que es esencial aplicar medidas de protección adecuadas en el lugar de trabajo, pero no todo el mundo sabe cómo enfocarlo. Entonces, ¿quién lleva a cabo la evaluación de riesgos laborales para garantizar que es fiable y creíble?
Hay varias respuestas a esta pregunta. Puede llevarla a cabo personal interno cualificado, como especialistas en salud y seguridad, o empresas consultoras externas especializadas en este ámbito. Estos últimos no sólo poseen los conocimientos necesarios, sino también experiencia en la evaluación de riesgos en diversos sectores.
Cabe señalar que la evaluación de riesgos laborales no puede ser una actividad que se realice una sola vez. El proceso debe actualizarse periódicamente, sobre todo cuando cambien las condiciones de trabajo, se introduzcan nuevas tecnologías o surjan otros factores que afecten a la seguridad de los trabajadores.
¿Qué aspecto tiene en la práctica la evaluación de riesgos laborales? Hay muchos métodos que pueden adaptarse a las particularidades de un lugar de trabajo determinado. Los más populares son:
Los métodos enumerados anteriormente son sólo algunas de las opciones disponibles. La metodología final de evaluación de riesgos laborales debe adaptarse a la naturaleza específica de la instalación y al tipo de trabajo realizado.
El trabajo de almacén entraña muchos peligros potenciales. Entre las más comunes están las lesiones causadas por caídas, levantamiento inadecuado de objetos pesados o uso incorrecto de carretillas elevadoras. La evaluación de riesgos para este puesto debe tener en cuenta tanto los peligros físicos como los relacionados con la ergonomía del lugar de trabajo.
Al considerar la evaluación de riesgos laborales de los trabajadores de almacén, también es importante prestar atención a los peligros relacionados con el almacenamiento inadecuado de mercancías. Las cargas apiladas incorrectamente pueden volcar, lo que supone un grave riesgo para los trabajadores. Puedes leer más sobre esto en el artículo Peligros del almacén.
Trabajar en una cadena de producción implica riesgos relacionados con el manejo de maquinaria, el contacto con sustancias químicas, así como la exposición al ruido o las vibraciones. Entonces, ¿cómo debe ser la evaluación de riesgos laborales de un trabajador de producción?
Este proceso debe incluir tanto los riesgos físicos derivados del uso de maquinaria como los relacionados con la exposición a largo plazo a condiciones de trabajo desfavorables, como el ruido o la contaminación atmosférica.
Las inspecciones periódicas de las máquinas, la formación sobre su funcionamiento seguro y el uso de equipos de protección individual son medidas básicas que pueden reducir significativamente el riesgo de accidentes.